A comienzos de aquel año, Chile vivía protestas masivas, desabastecimientos y paros sindicales. Sin embargo, aquellos meses coincidieron con uno de los mejores equipos chilenos de la historia, el primero en alcanzar la final de la Copa Libertadores. A 40 años de la caída de Allende, el fútbol chileno aún recuerda a aquel Colo Colo e incluso algunos periodistas e historiadores vinculan sus éxitos deportivos con el golpe de estado, del que hoy se cumplen cuatro décadas.
La de los años setenta no había comenzado bien para el equipo blanco. En 1971, la campaña fue decepcionante y acabó en el cuarto puesto, en el Campeonato Nacional. Al año siguiente, bajo la conducción de Luis Álamos fue campeón, lo que le permitió acceder a la Copa Libertadores de 1971. El Colo Colo, que contaba entonces con Francisco Valdés y Carlos Caszely como figuras, inició su participación en el torneo continental, el 1 de marzo, tres días antes de las elecciones legislativas. Compartía el grupo C con Unión Española, Emelec y El Nacional de Ecuador. En aquellos comicios, la Confederación de la Democracia, alianza opositora al gobierno de Allende, conseguiría la victoria.
Pronto las buenas actuaciones del equipo generaron un fervor inédito entre los hinchas. Más de 70 mil personas se acercaban al Estadio Nacional cada vez que se presentaba Colo Colo, aun con huelgas de transporte. En las tribunas, se veían banderas con la leyenda: “Soldados - obreros, unidos venceremos.” Las clases populares se sintieron identificadas con el equipo.
“Los partidos por la Copa Libertadores significaban una tregua. Una especie de feriado tácito, donde se bajaban las banderas partidarias y se levantaban las albinegras por 90 minutos. Cada triunfo era un respiro para La Moneda”, escribió el periodista Juan Cristóbal Guarello en el libro El Equipo Que Retrasó El Golpe, de Luis Urrutia Onell. Algunos jugadores como Carlos Caszely y Leonardo Véliz simpatizaban con el gobierno de socialista. El equipo chileno finalizó primero en su grupo y accedió a las semifinales.
En su juventud, Salvador Allende jugó de puntero izquierdo en Everton y practicó atletismo. Ante los triunfos de Colo Colo y el fervor popular, el presidente estrechó lazos con el equipo y mantuvo un primer encuentro con el plantel antes del viaje a Río de Janeiro para enfrentar a Botafogo, en el primer partido de las semifinales. “Sigan ganando así mantienen al pueblo unido”, les dijo el presidente.
Colo Colo venció por 2-1 al conjunto brasileño y se convirtió en el primer equipo chileno en ganar en el Maracaná. Luego de la victoria, Allende envió un telegrama de felicitaciones. En Santiago, miles de fanáticos salieron a la calle y festejaron el triunfo. Colo Colo siguió su gesta y dejó atrás al equipo brasileño y a Cerro Porteño de Paraguay, para acceder a la final de la Copa Libertadores por primera vez en su historia. Lo esperaba Independiente.
El partido de ida terminó empatado 1-1. Allende se encontraba en Buenos Aires para la asunción de Héctor Cámpora, por lo que el plantel y el presidente se encontraron nuevamente, esta vez en la embajada chilena en Buenos Aires. Una imagen de la época los muestra juntos en la plaza San Martín. La revancha disputada en Santiago terminó con un empate 0-0, por lo que el partido decisivo se disputaría en Montevideo. Allí, un gol de Miguel Ángel Giachello en tiempo suplementario le dio la victoria a los rojos por 2-1. Jugadores e hinchas chilenos aún recuerdan algunos fallos arbitrales polémicos en la serie final. Más de 10 mil personas festejando por las calles de Santiago, recibieron a Colo Colo en Chile tras la derrota.
Tres semanas después del final de la Copa, ocurrió el llamado Tanquetazo, una sublevación militar en contra del gobierno socialista, detenida por los soldados leales de las Fuerzas Armadas. En Julio de 1973, buena parte del plantel de Colo Colo se integró a la selección de Chile, que venció a la Argentina por la Copa Carlos Dittborn, un torneo disputado entre 1962 y 1976 entre ambos países. Por primera y única vez en la historia, el trofeo quedó en manos del conjunto trasandino.
En agosto, Chile derrotó a Perú y accedió a un repechaje frente a la Unión Soviética por un boleto para el Mundial de 1974. Sería la última gran gesta deportiva de los futbolistas colocolinos bajo la presidencia de Salvador Allende. El 11 de septiembre de 1973, las tropas lideradas por Augusto Pinochet derrocaron al gobierno democrático e instauraron una dictadura que duraría 17 años y dejaría 3200 muertos.
Para conseguir la Copa Libertadores negada en 1973, el Colo Colo debió esperar hasta 1991. Tras la vuelta de la democracia en 1990, el conjunto chileno venció a Olimpia en la final y se consagró campeón de América.

»    Javier Szlifman