Goles son amores, dicen. Por eso, de cara al Torneo Clausura 2012 los equipos denominados grandes rompieron el chanchito y gastaron cuanto peso hiciera falta para conseguir un nueve de oro y asegurar la alegría en el arco de enfrente.

Boca repatrió a Santiago Silva, un goleador que supo quedar en la cima de la tabla de los máximos artilleros en Banfield (2009) y Vélez (2010). Pese a que sólo podría jugar la Copa Libertadores, debido a un conflicto con una ley de la FIFA, el Tanque revolucionó el mundo Xeneize y ya promete gritos por doquier.

River, pese a que milita en la B Nacional, ya se relame pensando en el regreso a la categoría de honor. Por eso, trajo a un delantero de basta trayectoria por el mundo: el franco-argentino, David Trezeguet. El campeón del mundo con Francia en 1998, llegó, hizo delirar a los hinchas, y puso primera ante Racing, donde con un grito suyo el Millonario se llevó el juego y el trofeo de Mar del Plata. El Rey David ya comienza a dar sus frutos.

San Lorenzo que debe emular al pesado fantasma del descenso, que viene de cobrarse la vida del elenco de Núñez, trajo a un goleador con promesas de festejos: el uruguayo Carlos Bueno, que ayer se despachó con dos goles ante San Martín de San Juan, y promete gritar seguido.

Independiente abrochó a Ernesto Farías. El Rojo tiene hambre de goles y busca saciar su sed con festejos asegurados, por eso el Tecla será clave en el armado del elenco de Avellaneda.

Racing consiguió la continuidad de su goleador Teófilo Gutiérrez, luego de muchas idas y vueltas, y ahora le buscan un compañero para que pelée el puesto de acompañante del delantero colombiano, con Gabriel Hauche.

Una de las revelaciones del último Torneo Apertura, Atlético de Rafaela también repatrió a un ex goleador. Se trata de César Carignano, un delantero que ya dejó su marca en la Crema. Vélez copió la historia y tendrá la facilidad de romper redes de Mauro Óbolo, un hijo pródigo de la casa de Liniers.

Los Grandes abrieron la billetera para asegurar sus goles y celebrar con sus nuevos refuerzos: los nueve de oro que tanto necesitan.