Su silueta completa el paraíso. Arena blanca, suave, aguas transparentes, olas enormes, palmeras. Ideal. El paisaje soñado para descansar, más aún si entre tanta belleza aparece ella, con o sin la tabla. Yendo hacia el océano o volviendo, con el pelo mojado. 

Alana Blanchard, de 22 años, es la norteamericana que obliga a girar las cabezas en cada competencia de surf. Emblema de varias marcas poderosas, saca provecho de sus condiciones y belleza, no reniega de ninguna, de hecho, agradece. Nosotros también estamos agradecidos.