Por lo general, cuando uno tiene la posibilidad de viajar a algún lugar nuevo para disfrutar de unos días de relax y conocimiento, prefiere salir a recorrer el destino elegido arriba de un taxi o city tour, son los pocos los aventureros que se animan a desafíos como los que presenta Rio de Janeiro.

A pocas horas de viaje y por un costo razonable, el Cristo Redentor se ofrece como uno de los destinos potables. Caipirinhas, carnaval y playas paradisíacas, pero también tiene un plus para aquellos a los que le gusta ir un poco más allá. 

Desde uno de los prados de la Pedra da Gávea en la Floresta Nacional da Tijuca, un vuelo de menos de 10 minutos separa las alturas de la selva de la Praiado Pepino en el barrio de São Conrado con las arenas blancas y las aguas transparentes.

Para poder hacerlo no es necesario tener experiencia previa en ala delta. Siempre habrá un coordinador al alcance de la mano para volar con uno. 

Melavuelo te muestra el video de alguien que se animó, ¿el próximo serás vos?