La llegada del plantel argentino a Montevideo tuvo sin dudas dos protagonistas, el jugador Leo Messi y un pequeño fan uruguayo. El niño soñaba con hacerse la preciada selfie con su ídolo y luego del colegio pidió que lo llevaran al hotel donde los jugadores se alojarían en la previa al partido con la selección uruguaya.

Lio Messi en Uruguay

El autobús con los jugadores argentinos llegó ayer por la tarde al Hotel Sheraton de Punta Carretas ante una gran expectativa. Y aunque había un cierto clima de hostilidad, la mayoría de los presentes eran curiosos que recibieron al equipo de Jorge Sampaoli con los gritos de “Arriba Uruguay” y “Uruguay nomá”.

Pero entre tanta hinchada chárrua estaba Luciano Viejo, un niño de once años, que solo quería ver lo más cerca posible a su jugador preferido. Llevaba en su poder una carta escrita de puño y letra en la que le decía que siempre lo apoyaría, en los buenos y malos momentos.

El pequeño se escurrió entre las vallas y la seguridad de la expedición, pero en los últimos metros fue interceptado por los guardias. Se puso a llorar desconsoladamente al ver que lo escoltaban a su sitio. El pequeño logró traspasar las vallas de seguridad y llegó a pocos metros de su objetivo final,  pero fue detectado por los integrantes de la custodia y entre lágrimas desconsoladas lo sacaron del lugar.

 Messi logró detectar la situación y detuvo su paso, pidió al cuerpo técnico que trajeran nuevamente al chico y le regaló su mejor selfie, algo que seguramente el joven fanático nunca olvidará y que la hinchada contraria reconoció como un gran gesto.