Wimbledon

"¡Por favor, ayúdenme, ayúdenme!", gritaba desesperada Bethanie Mattek-Sands sobre el césped de Wimbledon, donde la estadounidense protagonizó la imagen más dura del certámen con la terrible lesión que sufrió en la rodilla derecha en su partido ante la rumana Sorana Cirstea.

La dramática escena se produjo en el comienzo del tercer set del encuentro, cuando los gritos aterraron a los presentes, que no atinaban a reaccionar ante la situación.

"Me dio pánico. Nunca había visto una lesión así antes, su rodilla estaba realmente en un estado horrible. Es algo que sólo ves en las películas", explicó Cirstea sobre la escena. 

"Intenté reconfortarla, pero me dio miedo. Me sentía impotente (...) Si hubiera podido hacer algo... No le desearía eso ni a mi peor enemigo", agregó y remarcó algo que sorprende por la magnitud del evento. "El tiempo hasta que llegó la atención médica me pareció una eternidad", afirmó.