Fútbol

Los Pumas no pudieron ante una Inglaterra imparable en Londres

El seleccionado argentino de rugby perdió por 27 a 14 ante los británicos, en la que fue su última oportunidad de mejorar su ubicación en el ranking de la World Rugby.

Crédito Prensa Pumas.
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El gran desafío de los conducidos por Hourcade -más allá de aspirar a la victoria- era el de conseguir ser fieles con la propuesta de juego, nada menos que ante Inglaterra. Era la última oportunidad de mejorar su ubicación en el ranking de la World Rugby. El partido de Los Pumas sólo podía ser analizado de cara al sorteo del Mundial de Japón 2019, a realizarse el próximo 10 de mayo en Kyoto. La carta a jugar era más que difícil.


En los primeros instantes, Owen Farrel inauguró el tanteador con un penal, por 3-0, a los 4 minutos del inicio del partido. Comenzar en desventaja fue casi un denominador común en esta gira de Los Pumas. Inmediatamente llegó un tacle antideportivo sobre Santiago Cordero, carga aérea, una jugada peligrosísima que merecía tarjeta roja, y así fue. Después de las deliberaciones arbitrales llegó la sanción para Elliot Daly, y la posibilidad de que se abriese otro partido.


Comenzó a manifestarse un encuentro donde creció el ritmo de juego, la intensidad de las acciones y la presión en ambas defensas. Argentina se largaba a jugar tratando de consolidar en el juego la superioridad que ya tenía a nivel numérico en el terreno de Twickenham.

Crédito Prensa Pumas.
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¿De dónde llegaban los puntos ingleses? De la indisciplina táctica y técnica en la que por momentos incurrían Los Pumas, y del simplificado y pragmático sistema de juego británico. Así fue que Farrell volvía a demostrar su enorme efectividad, uno de los mejores jugadores del año a nivel mundial, y con un nuevo penal ponía las cosas 6-0. El reloj ya alcanzaba los 14 minutos.

Tras el meridiano de la primera parte, Inglaterra apelaba al tren imparable del maul salido de los lines, prolijo, y paso a paso, inteligentemente, seguía estirando la ventaja. Farrell el infalible, 100% de eficacia, aumentaba la diferencia a 9-0 tras un nuevo penal. La ineficacia y la falta de precisión de Los Pumas le simplificaban el partido a los locales. Las infracciones innecesarias le servían el partido a La Rosa. Todo terminaba en penales.

A los 27, Farrell falló por primera vez en el partido, el penal frontal rebotó en la H. Pero los locales se resarcirían de inmediato. Las insistencia albiceleste en cometer faltas parecían ser un derrotero irremontable. Esto quedó de manifiesto en su mejor expresión a los 28 minutos, cuando el árbitro sancionó un try penal provocado por la presión de los ingleses y los yerros cometidos por Argentina. ¿El resultado de esa fórmula? Sencillo, amarilla para Orlando, 10 minutos al banco, e Inglaterra aumentaba a 16-0 la diferencia en el marcador.

Crédito Prensa Pumas.
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Los Pumas arremetieron impulsados por el amor propio y la vergüenza deportiva durante el epílogo del primer tiempo. Con la carta del scrum en juego, la paciencia era fundamental para llegar a apoyar en el ingoal. Tres penales consecutivos en 5 metros incurridos por la defensa inglesa provocaron un llamado de atención por parte del árbitro francés. Llegó la amarilla para Dan Cole con el tiempo largamente cumplido. Orlando ya había vuelto y la diferencia de hombres en cancha favorecía a Los Pumas por 15-13.

La perseverancia tuvo premio cuando Facundo Isa le dio el try a la visita. La guapeada del santiagueño achicó la diferencia que Hernández convirtió, para cerrar la primera parte con una diferencia de 16-7 a favor de los británicos.

Segundo Tiempo

El inicio del complemento no pudo ser mejor para Los Pumas. Frenético y sin tiempo para el respiro, la visita consiguió un try de 90 metros, con el aprovechamiento de la superioridad numérica y una sucesión de pases precisos, que terminaron limpiamente en manos de Cordero para llegar al ingoal. Hernández no tuvo problemas con la conversión y el partido alcanzaba un trámite inimaginable: 16-14. espectacular comienzo albiceleste, inesperado tras las acciones imprecisas de la primera parte, pero en línea con el cierre que había culminado con el try de Isa.

A los 11 minutos, los locales apelaban al pie de Farrell, como en la primera etapa, para estirar el marcador. Ahora las cosas estaban 19-14 para los locales, apoyados en la simpleza y la paciencia a la hora de imponerse en el terreno. Tres minutos después, misma causa y mismo efecto: tacle alto sobre Youngs que esta vez Farrel no consigue traducir en puntos. Sin embargo, el denominador común se mantenía: Inglaterra apuntalaba su diferencia en el marcador a causa del abuso de infracciones innecesarias de Los Pumas.

Crédito Prensa Pumas.
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A falta de 20 minutos para el cierre el partido se ensuciaba, y de ese río revuelto, Inglaterra sacaba tajada con la misma figurita: penal para Farrell y tres puntos más. La distancia aumentaba a 22-14. A los 27 Inglaterra cerraba prácticamente las acciones con un try de May sobre el lateral izquierdo. Farrell fallaría la conversión y el marcador se iba a 27-14, a falta de 12 minutos para la finalización. La coronación de un momento pésimo para la visita en el epílogo llegó con la roja para Enrique Pieretto tras un pisotón sobre Marler. Después sólo hubo tiempo para arrestos individuales, más fiereza que ideas, y la entrega definitiva del empuje y la garra, ante la paciencia defensiva inglesa.

Argentina cerró una gira tremenda, de muchísima competencia con más debe que haber. Los jugadores no consiguieron plasmar prolongadamente la idea de juego de Hourcade, cometieron errores que posibilitaron a los rivales sumar puntos, y no supieron ser lo suficientemente inteligentes como para fundir la gran destreza, actitud y fiereza de sus componentes, con la capacidad de dominar y comprender los diferentes momentos que surgen en cada partido. Resignación por el resultado, llegará el momento del balance.

 
 

Formaciones:

 
Argentina: 15 Joaquín Tuculet; 14 Matías Orlando, 13 Matías Moroni, 12 Santiago González Iglesias y 11 Santiago Cordero; 10 Juan Martín Hernández y 9 Tomás Cubelli; 8 Leonardo Senatore, 7 Javier Ortega Desio y 6 Pablo Matera; 5 Matías Alemanno y 4 Guido Petti; 3 Ramiro Herrera, 2 Agustín Creevy (capitán) y 1 Lucas Noguera Paz.
Entrenador: Daniel Hourcade.
Suplentes: 16 Julián Montoya, 17 Santiago García Botta, 18 Enrique Pieretto, 19 Facundo Isa, 20 Tomas Lezana, 21 Martin Landajo, 22 Jerónimo De la Fuente y 23 Juan Pablo Estelles. 
 
Inglaterra: 15 Mike Brown; 14 Jonny May, 13 Jonathan Joseph, 12 Owen Farrell y 11 Elliot Daly; 10 George Ford y 9 Ben Youngs; 8 Billy Vunipola, 7 Tom Wood y 6 Chris Robshaw; 5 George Kruis y 4 Courtney Lawes; 3 Dan Cole, 2 Dylan Hartley (capitán) y 1 Mako Vunipola.
Entrenador: Eddie Jones.
Suplentes: 16 Jamie George, 17 Joe Marler, 18 Kyle Sinckler, 19 Charlie Ewels, 20 Teimana Harrison, 21 Danny Care, 22 Ben Te’o y 23 Henry Slade.
 
Arbitro: Pascal Gauzere (Francia).
Jueces de línea: Marius Mitrea (Rumania) y Ian Davies(Gales).

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