La dura realidad de ya no ser
La dura realidad de ya no ser

Un partido más. Una derrota más. Un resultado que es difícil dejar pasar. El revés sufrido en Belo Horizonte enciende las alarmas. No tanto por la posición que ocupa la selección argentina en las eliminatorias. Sino más bien por la falta de respuestas del equipo, la intensidad que le metieron los jugadores argentinos asusta. No por su agresividad, sino por los signos de desgano.

Esta noche en Belo Horizonte no salió nada. Es cierto. Eso incide mucho más en los futbolistas que nunca pensaron que esto podía suceder. Había confianza entre ellos sobre poder revertir la situación.

Esta vez Edgardo Bauza no quería pecar de atrevido en medio de un partido hostil. Pero el esquema ultra conservador, con la firma del técnico no funcionó en ningún momento. La mitad de cancha estuvo desarmada. Apenas algo de Enzo Pérez y Lucas Biglia. Lionel Messi se volcó sobre la derecha pero le faltó algún compañero (Ever Banega, Erik Lamela, Fernando Beluschi) que lo acompañe, que le lleve la pelota.

La zaga central, Nicolás Otamendi y Ramiro Funes Mori, esta vez estuvo desorientada. Emanuel Mas no aportó nada en ataque. Así y todo, Brasil se fue al descanso 2-0.

El Patón otra vez intentó con el ingreso de más delantero. Sergio Agüero, Ángel Correa. No encontró nada. La última parte fue todo descontrol. La guapeza criollo no sirvió. La guapeza hubiera sido jugarle de igual a igual el encuentro ante Brasil.

Nada de eso sucedió. Gonzalo Higuaín no tuvo participación. Todavía nada está perdido, pero sin convicción, sin alma ni ganas, será muy trabajoso llegar a Rusia. Es hora de un “baño de humildad” de todo el equipo. De entender que se tendrá que poner el overol, otra vez para jugar el próximo mundial.

También será importante que Edgardo Bauza encuentre la manera en que sus jugadores se sientan cómodos. La semana que viene espera Colombia. De local. Serán clave los tres puntos así evitar cerrar el año con la calculadora en la mano.