Los que ya pasaron los 40 lo recuerdan muy bien. Hinchas de ambos equipos pero también los neutrales, porque fue un partido histórico. Hace 35 años, Diego Maradona jugaba su primer Superclásico y le daba un baile inolvidable a River sobre un campo de juego embarrado, casi imposible para jugar al fútbol. Salvo para el 10, que celebró su primer gol al eterno rival de Boca en una jugada que quedó en la memoria, tras ridiculizar al Pato Fillol y dejar desparramado al Conejo Tarantini. 

Pocas veces un Superclásico reuniría tantas figuras en cancha como aquella noche del viernes 10 de abril de 1981. Y pocas veces los hinchas xeneizes volverían a ver una actuación tan superior de su equipo ante River. Fue un lapidario 3-0 con dos tantos de Miguel Brindisi y el golazo de Maradona, en el camino de Boca hacia el título del Campeonato Metropolitano. Daniel Passarella y Mario Kempes también lo sufrieron de cerca.

En estos días previos a un nuevo capítulo del gran duelo del fútbol argentino, cuando las lluvias constantes hacen temer por el estado del campo de juego de la Bombonera el próximo domingo, vale recordar aquella noche una vez más. Aunque los nombres no sean ni parecidos y Diego lo vea por TV desde Dubai.