Se ve en el desarrollo de los partidos y queda de manifiesto en las estadísticas. Los equipos argentinos, en su mayoría, han adoptado un estilo de juego principalmente ofensivo, que privilegia la búsqueda del arco rival por encima del cuidado del propio. Así, han convertido al torneo de Transición en la Liga con mejor promedio de gol en el mundo. Pero no se queda en el ámbito local, sino que también se refleja en la Copa Libertadores.

Los resultados de esta semana en el certamen continental sirven como muestra. Los cinco elencos argentinos que se presentaron marcaron al menos tres goles. Incluso Boca, que en realidad es de los menos goleadores, pero encontró su primera victoria copera a partir de una eficacia inédita en el ciclo de Guillermo Barros Schelotto, y le metió 3 a Bolívar. También Huracán y Rosario Central (aunque empató con Palmeiras). Racing hizo 4 y River, 6. 

Una tendencia ofensiva

Parece una marca generacional de muchos de los entrenadores del fútbol de Primera, técnicos que bordean los 40 años de edad, algunos de ellos discípulos directos o por lo menos influenciados por la era de Marcelo Bielsa como símbolo del DT argentino, y del Barcelona de Pep Guardiola como dominador mundial e ideal futbolístico. 

La tendencia la marcó la Copa del Mundo de Brasil 2014, que elevó el promedio de gol de los mundiales. La cita ecuménica, así, volvió a ser el escenario en el que el fútbol internacional se mira, se analiza y se muestra en su diagnóstico.

Si antes de la globalización televisiva los Mundiales eran la exposición de los estilos nacionales, ahora marcan hacia dónde va el modo de juego internacional, motorizado ya no por estilos locales sino por los grandes equipos y los entrenadores más exitosos. 

Y la tendencia, entonces, es muy clara: hay que atacar. Privilegiar la búsqueda del arco rival. Aun cuando eso genere desequilibrio. Se sabe: la teoría de la manta corta. Pero los entrenadores en su mayoría parecen dispuestos de tomar el riesgo, convencidos de que la mejor defensa es el ataque. En definitiva, gana el que hace más goles que el rival. Sea 1-0 o 5-4.

El efecto es estético. Un 5-4 siempre es más entretenido que un 1-0 porque el gol es la esencia del fútbol, su objetivo y su climax. Y esto acarrea otro efecto: la espectacularidad, el rasgo clave para la potencialidad mercantil de la liga local. Si no, pregúntenle a Ted Turner.

Los equipos más goleadores

Y en este contexto, ¿cuáles son los equipos argentinos más goleadores y qué resultados les provoca esa cualidad?

Esa tabla la lidera el Racing Club de Facundo Sava, el equipo con mayor cantidad de goles a favor en lo que va de la temporada oficial (32, divididos entre los 22 del torneo local y los 10 de la Copa Libertadores), y con mayor promedio de tantos a favor entre los 30 de Primera División (2,46 por partido).

Sava estrenó tirdente ofensivo este jueves con Diego Milito-Lisandro López-Gustavo Bou. Quizás más obligado por la calidad de los atacantes que por decisión táctica. Y encima, cuando entró, Roger Martínez hizo un golazo. En Racing, el estilo de juego y el momento de sus delanteros se alimentan y potencian recíprocamente. 

Pero la Academia es, también, el elenco con mayor promedio de tantos recibidos entre los más importantes: 1,92, ya que le marcaron 5 en la Copa y 20 en el campeonato. Una muestra clara del estilo Sava, que tanto nervio genera en los hinchas. Ver un partido de Racing, hoy, es garantía de espectáculo.

En el extremo opuesto aparece Boca, que en la transición de Aruabarrena a Barros Schelotto ha sufrido principalmente por la ineficacia ofensiva. No en vano la gran discusión en el Xeneize pasa en estos tiempos por si Tevez debe ser centrodelantero neto, por lo que duelen las lesiones de Osvaldo, por la necesidad de un 9 de área. Apenas 14 goles convertidos en 13 partidos oficiales, un promedio elevado gracias al 3-1 del jueves con Bolívar. 

Eso sí: entre ambos torneos a Boca apenas le hicieron 8 goles, lo que convierte al arco xeneize en uno de los menos batidos (0,61 gol por partido) entre los elencos argentinos. ¿El negocio de Boca pasa por la seguridad defensiva? Para nada. Su camino en el grupo 3 de la Libertadores se aclaró recién con su primer triunfo. Y en el torneo está a 8 puntos del líder de su zona.

También hay que destacar a los equipos que no juegan la Libertadores. Entre ellos aparcen Defensa y Justicia (19), Godoy Cruz (18) y Lanús (17). El Halcón de Ariel Holan sufre el desequilibrio del Racing de Sava (le hicieron 11 tantos a los de Florencio Varela). Pero el Tomba de Sebastián Méndez (9 goles en contra) y sobre todo el Granate de Jorge Almirón (apenas 5, y el mejor promedio con 0,55 por partido) son líderes en sus respectivas zonas.

Estos son los equipos que tienen más goles:

Racing: 32 (10 en la Copa; 22 en el torneo). 

River: 27 (12 y 15)

Rosario Central: 26 (11 y 15)

Huracan: 20 (7 y 13)

(Los que juegan sólo en el torneo local): 

Defensa y Justicia: 19 

Godoy Cruz: 18

Lanús: 17