"Fue la vuelta soñada, siempre intento dar lo mejor y por suerte mi gol sirvió para empatar". Con la emoción a flor de piel, Luis Suárez, quizás el delantero más importante de la historia del fútbol uruguayo, resumía con esa humildad su actuación en Recife, donde este viernes la Celeste le amargó la noche a Brasil al levantar una desventaja de dos goles para terminar igualando 2-2. Y el Pistolero, que regresaba tras casi dos años de ausencia por suspensión, fue el gran artífice de un empate con sabor a triunfo para los charrúas.

El delantero del Barcelona español marcó el tanto del empate a los 2 minutos del segundo tiempo, y de esta manera arribó a las 45 anotaciones en 83 partidos con la camiseta de su país, que lo tiene como el máximo goleador histórico.

El último partido oficial de Suárez  para la Celeste había sido en el Mundial de Brasil. Fue el 24 de junio de 2014, en el encuentro de primera ronda ante Italia donde mordió a Giorgio Chiellini. Por aquella acción sería suspendido. Pasaron 21 meses y el Pistolero regresó a la selección de Uruguay en la misma tierra, para enfrentar al equipo de Neymar, su compañero de ataque en Barcelona. Y lo hizo a lo grande, con una actuación encomiable, complicando a los flojísimos zagueros brasileños con su obstinación, multiplicándose en el ataque en un segundo tiempo en el que, tras conseguir el gol del empate, Uruguay se replegó para contragolpear.

Y casi lo termina ganando. Sobre todo en los pies de Suárez, que aprovechó un error de David Luiz -cabeceó hacia atrás y la dejó corta- para quedar mano a mano con el arquero local, pero su derechazo fue rechazado por Alisson.

El pitazo final del argentino Néstor Pitana encontró a Uruguay más cerca de la victoria que Brasil, a pesar de que el primer tiempo había sido otra historia. Porque el local salió en ventaja desde el vestuario, por el gol de Douglas Costa antes del minuto de juego. Y cuando Renato Augusto aumentó a los 25, parecía que el pleito estaba liquidado.

Pero este Brasil de Dunga es un equipo endeble, sin fútbol y casi sin alma. La mayor parte de los partidos deambula por la cancha sin rumbo. Y se quedó, y Uruguay se animó. Pronto encontró el descuento en los pies de Edinson Cavani, y el partido cambió.

Y cuando en el inicio del complemento Suárez puso el 2-2, a Brasil se le vino el mundo abajo. Desapareció, y casi lo termina perdiendo.

Los goles

Uruguay, con 10 unidades, es el único escolta del líder Ecuador (13), mientras que Brasil queda con 8 en la misma línea que Paraguay y la Argentina, ubicados en ese orden por diferencia de gol entre el tercero y el quinto puesto.

Crónica y síntesis