Nuevos records, goles al por mayor y lesiones complicadas. La felicidad extrema y la frustración profunda marcaron la dinámica del año de Lionel Messi. Dentro y fuera de la cancha. De ganarlo todo, otra vez, con Barcelona, a volver a ahogarse en la orilla de la gloria con la Selección argentina. Del nacimiento de su segundo hijo al problema con la Justicia. Endiosado en el mundo entero y negado tres, cien veces en su propia tierra. 

Mes a mes, así fue el 2015 de Messi:

Enero: Enojo y escándalo

Licenciado hasta el 2 de enero, a su regreso a Barcelona debió esperar para jugar. Luis Enrique, técnico culé, decidió ponerlo a punto físicamente con una mini pretemporada y no lo concentró para el duelo ante Real Sociedad. El lunes siguiente, Messi faltó al entrenamiento. A su vuelta, aún distanciado del técnico, se robó todos los flashes con seis goles en tres partidos por la Liga y un puñado de asistencias para un Barsa que no terminaba de lucir pero ganaba.

Febrero: El día que erró dos goles hechos

Lionel Messi es humano y se equivoca como cualquiera. De prueba sirve aquel cruce por la ida de los octavos de final en Inglaterra, donde visitó al Manchester City del Kun Agüero. Ganaron los españoles por 2-1, pero el dato de color de la jornada lo puso La Pulga, a quien le atajaron un penal. Pero eso no fue todo: en el rebote, de cabeza, se perdió el gol con el arquero totalmente volcado al otro palo tal como lo muestran las imágenes. 

Marzo: Cuando alcanzó a Cristiano

Después de haberse perdido varios partidos por lesión y vacaciones en el cierre del año 2014, la vuelta de Messi al fútbol lo encontró diez goles por debajo de Cristiano Ronaldo en la tabla de los máximos anotadores. Fue sólo cuestión de tiempo. En un puñado de partidos entre enero y marzo, La Pulga igualó la marca e 30 conquistas. En ese lapso el portugués anotó 5, mientras que el de Barcelona gritó 15 veces. Imparable.

Abril: Reconciliación con gol #400

Cerca del final de la temporada, el plantel culé captó la idea del técnico y la orquesta volvió a deleitar a cuanta persona quisiera disfrutar del espectáculo. Recién ahí Messi pudo volver a brillar en el tridente de ataque que conforma junto a Luis Suárez y Neymar para dedicarse a lo suyo: los metros finales. Radicado nuevamente cerca del área contraria, el 20 de abril gritó su gol número 400 en la victoria de Barcelona ante Valencia.

Mayo: Dos genialidades, una copa

Con una jugada mágica, Lio Messi destrabó tempranamente una final de Copa del Rey ante Athletic Bilbao. La puso bajo la suela y arrancó. Primero para acá, después para allá, siempre con el arco rival entre ceja y ceja. Dejó atrás a cuanto marcador se animó a salirle al cruce para luego definir con un sablazo al fondo del arco. 

Pero esa no fue la única genialidad del 10 en el mes. Por la Champions League, ante la atónita mirada de su mentor, Pep Guardiola, Messi dejó en ridículo al campeón del mundo Boateng. Literal. El defensor de Bayer Munich terminó tirado en el verde césped ante un quiebre de cintura del rosarino. 

Junio: Champion

A principios de mes, en la previa de la Copa América, el elenco culé le ganó en la final a la Juventus de Carlitos Tevez y alzó una nueva orejona. Curiosamente en esta oportunidad no hubo gol de Messi, fueron Rakitic, Luis Suárez y Neymar quienes se anotaron en el marcador, pero no por eso fue menos importante la presencia del rosarino, quien participó en las acciones de todos los goles. 

Su última presentación invitaba a la ilusión. Tras aquel partido Lio regresó a la Argentina para unirse a la delegación de la Selección que pocos días más tarde participó de la copa en Chile. Era el momento para sacarse la espina por la final perdida en el Mundial.

Julio: Otro revés con la Selección

Levantar una copa con la Selección Argentina es algo que desvela a Lionel. Más esquivo le resulta, más los frustra y a su vez más ánimo de revancha le da. Después de la derrota digna ante Alemania en Brasil en tiempo de descuento, la Copa América era el lugar para sacarse el dolor por el gol de Mario Götze un año atrás. 

El camino a la final, con Gerardo Martino en el banco de suplentes, tuvo altibajos. Algunos partidos con un nivel sobresaliente y otros tantos con más angustias que alegrías. Sin embargo se llegó a la final con Chile. El dueño de casa nunca había ganado un título a nivel selecciones, pero éste año se le dió. Después del empate en cero durante los noventa minutos, en los penales la Roja se impuso por 4-1. El único argentino en convertir desde los doce pasos fue La Pulga.

Agosto: el mejor de Europa

En medio de los rumores que lo daban fuera de la Selección, agotado por las injustas críticas recibidas, en Europa lejos de castigarlo lo destacaban por encima del resto. Otra vez fue galardonado como mejor jugador de Europa con 49 votos, dejando muy por detrás a Luis Suárez -3- y Cristiano Ronaldo -2-.

Septiembre: El mundo sufrió por él

El sábado 26 de septiembre Barcelona recibió en el Camp Nou a Las Palmas. Iban apenas seis minutos de partido cuando el rosarino chocó su rodilla izquierda con la de Pedro Bigas y quedó tendido dentro del área. Sufría, se quejaba. Raro en él. El estadio enmudeció ya que el 10 no acostumbra a actuar. Sin embargo su amor por la redonda pudo más: se puso de pie y siguió. Aunque solamente 4 minutos más. A los diez no resistió y pidió el cambio. Todos temieron lo peor. De la cancha directo a la clínica Creu Blanca: por suerte fue apenas un esguince.

La nota buena del mes fue el día 11, cuando su mujer Antonella Roccuzzo dio a luz a Mateo, el segundo hijo de la pareja; el primero fue Thiago.

Octubre: 22 meses de cárcel

La Abogacía del Estado pidió una condena de 22 meses y medio de cárcel para Messi y su padre, Jorge Messi, además de una multa de 4,1 millones de euros por las estafas al fisco de 2007 en adelante.

Noviembre: La vuelta

Después de 56 días afuera por lesión, el 10 regresó al terreno de juego como si nada hubiera pasado. De su mano, o mejor dicho desde sus pies, Barcelona goleó a Roma por Champions League en el Camp Nou dando una nueva exhibición de fútbol. En la fiesta de fútbol y goles, el rosarino metió dos, Luis Suárez también se anotó con un doblete, Piqué y Adriano decoraron el marcador.

Diciembre: La última vuelta

Para coronar el año, Leo Messi se regaló un último título. Después de perderse la semifinal del Mundial de Clubes por dolores, dijo presente en el partido final ante River. Y su presencia resultó fundamental: anotó el primero de los tres tantos en la goleada blaugrana no sin polémica. Después de que Neymar bajó la pelota dentro del área, el rosarino la acomodó con el brazo antes de definir a la red, pero el árbitro no pitó la falta con lo cual el 1-0 fue válido. Con su grito, Barcelona destrabó un juego parejo que después terminó acomodando a su antojo, y Messi cerró un año espectacular con otro título.