Una amenaza telefónica de bomba obligó hoy a la selección alemana de fútbol a desalojar durante dos horas el hotel en el que se hospedaba en París, donde esta noche disputará un partido amistoso contra su par de Francia.

Los jugadores y el cuerpo técnico tuvieron que abandonar el hospedaje en el barrio parisino de Boulogne y continuar con los preparativos para el choque en el vecino centro de tenis de Roland Garros, donde se disputa el Abierto de Francia.

La policía registró con perros adiestrados el edificio del elegante hotel Molitor Paris y dio, recién dos horas más tarde, luz verde para el regreso de la delegación germana.

Luego, un representante de la ley y el orden explicó: "No hay motivo para dejarse llevar por el pánico". Además aseguraron que estas amenazas telefónicas anónimas son frecuentes en París.