Luego del gol de Lucas Alario tranquilizó las aguas en el Monumental. Ya en el segundo tiempo, River jugó más distendido. Se notó y a los 30 llegó la infracción a Carlos Sánchez. El uruguayo no dudó, la pidió y el capitán le dio el sí.

Se paró en el punto de penal y fiel a su estilo, no falló. River 2 Tigres 0 y la final en el bolsillo para los de Núñez.