La gran final de Wimbledon entre Novak Djokovic y Roger Federer atrajo la atención del mundo del tenis, y el argentino Juan Martín del Potro no fue la excepción. Mientras se recupera de su tercera operación en la muñeca izquierda, por la dolencia que lo tiene alejado de las canchas, el tandilense siguió atentamente el duelo, al que calificó como una "final entre dos amigos" suyos. 

Y tras la victoria de Djokovic, De Potro lo felició.