Novak Djokovic retuvo el título de Wimbledon tras vencer por segundo año consecutivo en la final a Roger Federer. El serbio se impuso por 7-6 (1), 6-7 (10), 6-4 y 6-3 en casi tres horas de juego, y consiguió así su tercera corona en La Catedral.

El número uno del mundo sumó su noveno título de Grand Slam, el segundo en el año tras haber ganado el Abierto de Australia, y le negó a Federer la chance histórica de alzar su octavo trofeo en el All England Club.

El serbio es el primer jugador que logra defender con éxito el título en Wimbledon desde que Federer lo hiciera en 2007 (al ganar su quinto consecutivo). Con esta victoria, además, Djokovic iguala el historial con el suizo, que ahora se reparte en 20 triunfos por lado.

Wimbledon vivió su final perfecta, con los dos mejores jugadores del mundo frente a frente por el título en la cancha central, y los protagonistas no defraudaron. Jugaron en gran nivel, sobre todo hasta la interrupción por lluvia en el tercer set, que llegó cuando Djokovic debía sacar 3-2.

A partir de la reanudación, fue todo para el número uno. Hizo valer aquel quiebre para quedarse con el tercer parcial, y en el cuarto impuso su mentalidad ganadora. Insistió sobre el revés de Federer, lo apuró con devoluciones a los pies que no encontraban reacción en el suizo, y sobre todo, jugó mejor los puntos claves.

Para Djokovic fue la final número 17 en Grand Slam. Este año ha estado en todas: ganó el Abierto de Australia (superando a Murray) y cayó un mes atrás ante Stan Wawrinka en la de Roland Garros.

Cerca de cumplir 34 años, Federer buscaba sumar su decimoctavo título de Grand Slam, tres años después de haber ganado en Londres el último. Y tal vez esta haya sido la chance final de agrandar esa cosecha record.