Ricardo Enrique Bochini sabe de fútbol. El ídolo de Maradona deslumbró a generaciones de fanáticos con el don del pase cuando vestía la camiseta de Independiente y sumaba un título tras otro con el escudo rojo en el pecho levantando la propuesta del fútbol bien jugado. El de paladar negro.

El Bocha armó una carrera inolvidable asistiendo a compañeros. Disfrutaba tanto o más un pase gol que un tanto propio. Para él, lo importante pasaba por otro lado. Se iba feliz al vestuario si durante el partido había podido jugar. Con la pelota en su poder, yendo para adelante. Atacando. No concibe ganar de otra manera. Por eso, le contó a INFOnews sin pudor, le molestó el accionar argentino en la final de la Copa América ante Chile.  "No veo que Argentina juegue ofensivamente, juega a ver qué pasa", refunfuña. "Si Messi gambetea a tres o cuatro y la mete, ganás algún partido, pero esto no es así. Para ganar algo tenés que jugártela y si te sale mal, mala suerte. Peor es perder así", sentencia el campeón de México '86.

IN: ¿Qué te pareció la final?
RB:
El argentino fue un equipo que no tuvo peso en el área rival, no inquietó para nada a Chile y lo dejó tener la pelota. Le posibilitó el juego pausado que a ellos les convenía. Manejaron las acciones del partido hasta lograr el resultado esperado.

IN: Evidentemente no te gustó lo que hizo Argentina.
RB:
No, fue un desastre. Hubo un tiro al arco en 120 minutos en un equipo donde juegan Messi, el Kun Agüero, Tevez (aunque a Tevez no hay que contarlo porque no jugó, y de hecho ese fue el error más grande de Martino desde que arrancó el campeonato).

"Argentina tenía más que Chile y debía ir para adelante, por lo menos si pierde la final la pierde intentando ganar"

IN: ¿Para vos Tevez era titular?
RB:
Era titular, titular, desde el primer partido, junto a Messi y Agüero. Nada de sacar al Kun para que entre Tevez, no; Tevez, Agüero, Messi y Pastore tendría que haber sido, y Di María como volante, que es su posición. Que pelee el puesto con Biglia, acá lo ponen como atacante y él en verdad es mediocampista. Tanto que hablan de Barcelona, allá Messi juega así, como te estoy diciendo, no como fue la Copa América. Lo tiene a Iniesta para juntarse a tocar y por delante dos delanteros, Neymar y el uruguayo Suárez. Acá cada vez que levantaba la cabeza tenía tres tipos parados al lado suyo y uno solo más arriba, Agüero, que con tres defensores encima no podía hacer mucho que digamos. Messi es un jugador para armar el juego junto con otro futbolista parecido, teniendo delante dos delanteros que le sirvan como opción de pase.

IN: Pero acá tuvo un socio, Pastore.
RB:
Sí, el tema es que Martino los quemó a los dos, a Messi y a Pastore. Tendrían que haber estado ellos más dos delanteros, porque si no atacás llegando desde atrás, sin peso ni sorpresa. La única jugada de gol fue la de Higuaín, en el final, y nace de un contragolpe. Argentina nunca fue protagonista del partido, no salió a apurar, tocaba en lugares intrascendentes del campo, no apretó nunca. En ningún momento el gol argentino estuvo al caer.

IN: ¿Sos de lo que piensan que se prefirió anular el juego de Chile?
RB:
¿Qué anuló?, si Chile tuvo la pelota todo el partido. Hizo lo que quiso, no tuvo llegadas claras porque prefirió mantenerse calmo y estirar la definición a los penales. Y Argentina prácticamente hizo lo mismo. Lo mismo incluso que en el Mundial contra Alemania. Aquella vez regaló la pelota esperando alguna contra, a ver si Messi inventaba algo. Se apuesta mucho 'a ver qué pasa', y así seguimos perdiendo finales en vez de ganarlas.

IN: El técnico puede decir ‘jugamos así’, pero los jugadores tienen la posibilidad de rebelarse.
RB:
No, no, no; los jugadores juegan como les dice el técnico desde hace un par de años.

IN: No me imagino a Bochini regalando la pelota porque se lo pide un técnico, ¿acaso les falta carácter a los jugadores ahora?
RB:
En Independiente y en la Selección nunca me tocó vivir algo así, que un técnico pida resguardarse en vez de atacar. Jamás nadie me habló de regalarle la pelota a los contrarios. Pero era todo un convencimiento entre jugadores y técnico. Pasó en la Selección como en el club, siempre todos estuvimos convencidos de atacar. Se podrá perder un partido, aunque siempre intentando ganar. Menotti, Bilardo, Basile, Passarella, Bielsa, todos los técnicos a su manera buscaban el arco de enfrente, de Bilardo se podrán decir muchas cosas pero tenía un equipo con delanteros, enganche y futbolistas con llegada. En los últimos años los directores técnicos argentinos parecen haber tenido miedo. Lo que hizo Pekerman en Alemania se repitió ahora de nuevo. Aquella vez quedamos eliminados con Messi en el banco, y cuando salió Riquelme entró Cambiasso para formar un triple cinco, ahora lo mismo con Banega por Pastore. ¿A quién se le hace un gol así?, a nadie. Quedan tres tipos marcando en el círculo central y los delanteros allá, lejos.