La carrera de la categoría denominada Nascar sacudió al mundo del automovilismo durante el fin de semana tras una escena que no terminó en tragedia de milagro. Fue en el circuito Daytona Beach, en los Estados Unidos. Allí varios autos se amontonaron y, tras un toque, uno de ellos salió volando por el aire y culminó impactando contra una barrera de contención.

El protagonista del accidente es el piloto Austin Dillon, quien de milagro terminó en buen estado y en una sola pieza. Eso sí, a causa de todo lo que voló por el aire en el accidente, la historia terminó con un saldo de 13 heridos. Ninguno de gravedad.

Tras el tremendo accidente, Dillón salió caminando de su coche, ayudado por los mecánicos de diferentes equipos que se acercaron al lugar del choque para socorrerlo.

"Competimos a velocidades demasiado altas y creo que todo el mundo podría disfrutar de buenas carreras a velocidades más bajas", dijo Dillon tras ser atendido por los médicos. Para pensar...