Joseph Blatter ganó las elecciones realizadas en el 65to. Congreso de la FIFA e inicia su quinto mandato al frente de la entidad.

Sin embargo el camino le resultó mucho más complicado de lo que se presuponía antes del escándalo por corrupción y sobornos. El suizo ganó la primera vuelta a su único oponente el príncipe jordano Ali Bin Al Hussein por 133 votos a 73. Pero como necesitaba obtener el 75% debía realizarse una segunda vuelta, que fue suspendida tras la decisión del jordano quien, al notar que ya no tendría posibilidades, decidió bajarse de bajarse de la elección.

El secretario general de la AFA, Miguel Angel Silva, había emitido el sufragio argentino a las 12.10 en el marco del 65to. Congreso de la entidad, que se desarrolla en el Hallenstadion. 

Video: Así votó Miguel Silva

Previamente Blatter, al inaugurar el congreso, pidió a los delegados de las 209 federaciones nacionales que integran la organización que demuestren que son "capaces de dirigirla juntos".

Invocó a mostrar "espíritu de equipo" para "resolver los problemas" que afronta la institución representativa del fútbol a nivel mundial, golpeada en los últimos días por escándalos de corrupción que alcanzan a la cúpula de la organización, reportó la agencia EFE. Blatter pidió a los dirigentes que, a lo largo de esta jornada den muestra de "disciplina, respeto y juego limpio, como si estuviéramos en un estadio y estuviésemos jugando fútbol", aseveró.

También pidió a las federaciones nacionales "cerrar filas" en los tiempos difíciles que vive la organización por escándalos de corrupción en los que están involucrados miembros de su cúpula.

“Debemos cerrar filas e ir hacia adelante", dijo al presentar el informe de la memoria sobre su mandato que concluye hoy, y que intentará renovarlo.

"La FIFA ya no es un club que se rija según la ley suiza. La FIFA no es como un club de natación o de pesca, es una gran empresa".

Blatter aludió directamente a los casos de corrupción que afectan a la FIFA, expuestos dos días antes de este Congreso, y explicó que modificó su informe para tener en cuenta estos últimos hechos.

Sin embargo, reiteró: "Acepto que el presidente de la FIFA es el responsable de todo. Quiero compartir esta responsabilidad con ustedes, o al menos con el Comité Ejecutivo, pero no podemos controlar permanentemente a todos los que están en el fútbol".
Luego, según la agencia DPA, Blatter, admitió que la FIFA se ha convertido en una empresa que mueve grandes cantidades de dinero, pero rechazó que él tenga responsabilidad sobre los recientes casos de corrupción.

"La FIFA se ha convertido en una empresa", dijo el suizo de 79 años en su discurso ante los delegados de las 209 federaciones miembro de la FIFA en el Congreso del organismo en Zúrich, donde aspira a ser reelegido para un quinto mandato.

El dirigente centró su alocución en el escándalo que sacudió a su organización el miércoles, cuando la policía suiza detuvo a siete altos dirigentes de la FIFA en Zúrich luego de una minuciosa investigación de la fiscalía de Estados Unidos en la que hay 14 personas acusadas de pagar y cobrar sobornos por los derechos de marketing y retransmisión de torneos internacionales.

Blatter admitió que la organización está "atravesando tiempos difíciles" pero aseguró que no puede hacerse responsable del "comportamiento de individuos", consignó DPA.

"La FIFA ya no es un club que se rija según la ley suiza. La FIFA no es como un club de natación o de pesca, es una gran empresa", agregó.

Y destacó que "el fútbol genera emociones, pero se ha convertido también en una gran actividad económica, en una industria. Mi predecesor (Joao Havelange) me dijo en un momento: - Has creado un monstruo".

"Es inadmisible que la reputación del fútbol y la FIFA se vean arrastradas por el lodo, no lo podemos permitir porque las personas responsables de estos actos son individuos, no es responsabilidad de la organización", aseveró.

"Es imposible controlar en todo momento a todos los involucrados en el fútbol. Son más de 300 millones las personas activas en la gerencia del fútbol. Si a ellos sumamos a mujeres, familiares o amigos, 1.600 millones participan activamente en el fútbol", destacó. "Es imposible responsabilizarnos de todos. En un estadio hay límites, pero fuera no hay límites de espacio, no hay límites de tiempo y no hay árbitros. ¿Quién va a controlar?", inquirió.