Las obras para los nuevos estadios que Brasil construyó en pos de la celebración de un nuevo mundial llegaron con lo justo para el inicio del campeonato mundial. Es por ello que ahora comienzan a notarse algunos de los resultados negativos que quedaron por ese retraso en las obras. El estadio del estado de Cuiabá, denominado Arena Pantanal, que fue inaugurado en mayo, presenta goteras y filtraciones, entre otros problemas que pueden acarrear riesgos para "la seguridad de los usuarios", según un comunicado del Gobierno del estado de Mato Grosso.

El Cuerpo de Bomberos, Defensa Civil y miembros del gobierno local realizaron una visita técnica al estadio y "ratificaron la necesidad de reparos inmediatos".

Las obras más urgentes se ejecutarán en los próximos días para permitir que el estadio albergue el próximo primero de febrero dos partidos de la primera jornada del campeonato regional de Mato Grosso.

Una vez que termine ese campeonato, el próximo mayo, la constructora Mendes Júnior realizará obras de mayor calado, que actualmente, según las autoridades regionales, no son viables porque Cuiabá está en plena estación lluviosa.

El Arena Pantanal, con un presupuesto de 570 millones de reales (unos 220 millones de dólares), albergó cuatro partidos de la primera fase del Mundial y después ha recibido otros 16 encuentros de fútbol, según datos del Gobierno de Mato Grosso.