Messi venía de cumplir un discreto papel en la fase final del Mundial, incluido el último partido, ante Alemania. Los hinchas argentinos volvían a reprocharle sus actuaciones aunque la FIFA lo premiara con el balón de oro; y para colmo de males a los pocos minutos de caer 0-1 ante los teutones apareció dando vuelta por las redes sociales una foto de La Pulga con el goleador del partido, Mario Götze, que calentó los ánimos.

Muchos no entendían cómo podía ser que después de ver pasar lo que hubiera sido la obtención del tercer título en la máxima competencia del fútbol nuestro emlema se prestara a tamaña ofensa. Lógicamente quienes lo pensaron de esta manera crucificaron al 10 argentino.

Hoy, meses después, el hombre de Bayern Munich contó en una entrevista con un medio de su país cómo fueron las cosas."Estaba en la conferencia porque me había dado el premio al jugador del partido. De pronto, lo veo pasar a Messi. Entonces, fui corriendo a pedirle una foto. Fui yo el que se la pidió", explicó sin darle demasiada vuelta al asunto. ¿Alcanzará su explicación para que los hinchas perdonen al rosarino?