El cordobés José María López, consagrado campeón el último domingo en el Campeonato Mundial de Autos de Turismo (WTCC), compensó con el título logrado en Suzuka, Japón, el sueño trunco de llegar a la Fórmula 1 en 2010 cuando una situación turbia lo dejó en el umbral de aquella oportunidad tras lo que resultó la aparición de un equipo "fantasma" denominado USF1.

En una entrevista imperdible con Radio Vórterix, el cordobés de 31 años aseguró, tras la obtención de la corona: “Es una felicidad enorme, estoy cayendo de a poquito, en lo que significa para mi y para la Argentina”.

Pechito López se consagró campeón el último domingo del Campeonato Mundial de Autos de Turismo (WTCC) y alcanzó una marca del gran Juan Manuel Fangio.

“Levantarse a la mañana sabiendo que uno fue campeón mundial es fantástico. Lo que primero pienso es agradecer, y la gente que estuvo detrás de esto. Somos pocos los privilegiados que podemos lograr estas cosas”, agregó el piloto.

El nacido el 26 de abril de 1983 en Río Tercero, tuvo su gran satisfacción en el lejano Japón, acompañado de su familia y trascendiendo en el mundo automovilístico como el único heredero del inolvidable Juan Manuel Fangio en conseguir un título mundial.

Es que el balcarceño permanecía desde 1957, cuando se coronó quíntuple campeón de la F1, como el último argentino en conquistar un título de carácter internacional para el automovilismo argentino.

Pechito, desde sus primeros pasos en el deporte del volante, se destacó con primeros puestos en la Fórmula Renault Italiana en 2002, la Fórmula Renault V6 Europea en 2003, el TC 2000 criollo en 2008, 2009 y 2012, en el Top Race V6 2009 y en el Súper TC 2000 de 2012. 

Además, estuvo al filo de la consagración en el Turismo Carretera (TC) argentino durante 2009 cuando perdió el campeonato en la última carrera del año.

Sus comienzos en Europa, se remontan a su participación en la GP 2 Series en los equipos Dams y Supernova hasta llegar a lo máximo como piloto "tester" del equipo Renault de Fórmula 1, probando las unidades con las que posteriormente el español Fernando Alonso consiguió los títulos 2005 y 2006.

El logro en su primera temporada en el WTCC le abrirá nuevos caminos en el mundo motor, donde el cordobés demostró desde muy temprano sus cualidades al volante.