En el primer penal Ron Vlaar se hizo cargo del remate. Pateó fuerte a uno de los costados y no pudo darle una buena dirección. "Chiquito" Romero le adivinó la intención y atajó la pelota con sus manos.

Sin embargo en el rebote el balón tomó un efecto extraño. Cuando picó comenzó a ir hacia la línea del arco pero finalmente se detuvo, ¡en la línea! 

A pesar de ello la jugada hubiera sido anulada porque el zaguero holandés había rozado la pelota.