Después de haberles ganado a Rusia y Algeria, Bélgica afrontó el último partido del Grupo H ante Corea del Sur con un equipo muleto, dándole descanso a los habituales titulares para evitar cualquier tipo de lesión que margine a un futbolista de los octavos de final, y también ganó.

Siendo así el cuadro de situación no sorprendió que el partido tuviera escasas situaciones de gol. Si bien los europeos fueron en mayor medida quienes propusieron un juego ofensivo, la expulsión de Steven Defour por una alevosa plancha sobre el cierre del primer tiempo modificó el desarrollo en la etapa final.

Cuando regresaron al campo fueron los coreanos quienes se adueñaron del útil, obligando al equipo llamado a ser revelación a agruparse en torno a su propio arquero. Y la tricolor esperó paciente.

Defendió sin pasar sobresaltos mientras esperaba su oportunidad para convertir y cerrar esta etapa inicial del campeonato con puntaje ideal pese a que su funcionamiento lejos de estuvo de ser el esperado. Recién a menos de quince minutos para el final llegó el tanto.

El marcador de punta izquierdo Vertonghen, a los ’77, capturó un rebote largo del arquero coreano y con un toque sutil al primer palo selló el 1-0 que les regaló a los belgas la tercera victoria. Ahora el equipo de Eden Hazard medirá fuerzas con Estados Unidos para definir quién se mete entre los ocho mejores.