Con un Shaqiri en máximo nivel, Suiza se impuso a la débil Honduras desde el primer minuto de partido. Comenzó adueñándose de la pelota, pronto para estudiar al peor rival de la zona (no ganó ninguna de sus tres presentaciones), mientras intentaba sacar ventajas. Para seguir con vida en el Mundial, los europeos necesitaban goles. Y esperar que Ecuador no le gane a Francia.

Primero lo primero: ganar. En esta cruzada, el 10, que por esas cosas de la vida eligió la camiseta número 23 para el torneo, se cargó el equipo al hombro. Lo guió en ataque hasta, incluso, abrir el marcador con un remate de media distancia que se coló en el ángulo del arquero centroamericano.

Shaqiri es el primer suizo que marca 2 o más goles en un partido mundialista desde 1954

Y después, a la media hora, una recuperación suiza en defensa con una salida prolija y por debajo le permitió al 23 ingresar al área con pelota dominada, aguantar dos veces ante la marca y definir cruzado al 2-0 que emparejó la diferencia de gol entre su selección y Ecuador.

Recién en el complemento Honduras tuvo la posibilidad y empezó a jugar. Su crecimiento desnudó las falencias defensivas del próximo rival argentino. Pero fue apenas el sofocón inicial. Con el correr de los minutos el elenco ganador agrupó líneas en torno a su propio arco y se dispuso a la contra. Así fue cómo a los ‘70 Shaqiri sumó el tercero de su cuenta personal.