Las Leonas todavía no eran Las Leonas; Sergio Vigil no era Cachito y Luciana Aymar viajaba diariamente desde Rosario al Cenard para entrenarse. El sueño de brillar en la élite del hóckey estaba en proceso; el primer título mundial llegaría años después en Perth 2002. Y Florencia Habif y Agustina Albertario, mientras, miraban dibujitos por la tele.
Cuando Lucha era campeona ellas daban sus primeros pasos con un palo de hóckey en sus manos. Agustina arrancó a jugar a los cinco; Florencia también. “No me acuerdo nada de ese Mundial, tenía 9 o 10 años y jugaba al hóckey en el colegio”, dice Agustina. “Las veía, obvio, pero a medida que fui creciendo me hice más fanática de Las Leonas. De 2002 no me acuerdo nada; del título del 2010, sí”, agrega Florencia. Son las dos Leonas más chicas del plantel que en tres días arrancarán a disputar el Mundial en La Haya. Tienen 21 y 20 años, Habif ya cuenta con una experiencia olímpica (estuvo en Londres 2012) pero será la primera Copa del Mundo para ambas. Son, además, amigas y compañeras de cuarto desde los 14 años, cuando se quedaban a dormir en el Cenard. Hoy están juntas en Holanda en busca de su sueño mundial. 

–¿Qué significa estar en el plantel siendo tan jóvenes?
–AA: –Es increíble, este año estuve en el Mundial Junior y nunca me imaginé esto. Ya estar en el proceso para mí era un orgullo. El día que Retegui dio de la lista tenía miedo y ahora no veo la hora de salir a jugar el tiempo que me toque.
FH: –Todavía me debe una caja de Kinders que le aposté porque ella decía que no quedaba... Yo más que nerviosa estoy ansiosa, después de tanta preparación queremos arrancar a jugar ya.
–¿Cómo es entrenar y compartir equipo con Aymar?
AA: –Ya se nos hizo costumbre, porque la vemos todos los días y entrenamos juntas. Cada día aprendemos algo nuevo de ella y estoy súper contenta de jugar al lado de la mejor de todos los tiempos. Me acuerdo el primer entrenamiento con ella; yo era chica y quería hacer todo bien, tenía miedo a equivocarme, pero todo eso ya pasó. Ahora juego tranquila. Sí, me doy cuenta que para ella es muy normal jugar un Mundial. Igual, más que nada, con Lucha nos divertidos afuera de la cancha.
FH: –Es increíble compartir la cancha con ella, porque es ocho veces la mejor jugadora del mundo y es alguien que marca diferencia en la cancha, eso se nota… Es difícil sacarle la bocha (risas). Pero nos acostumbramos. Además, afuera de la cancha, las más grandes nos dan consejos. Nos dicen que estemos más tranquilas y disfrutemos.
–¿Cómo analizan la zona que les tocó?
AA: –Los dos grupos son muy difíciles. Es un Mundial, están los mejores y tenemos que ir paso a paso, día a día. Hoy hay que pensar sólo en Sudáfrica, que es el primer rival, y hay que salir a hacer lo que sabemos.
FH: –Creo que todos son complicados. Todos los rivales hicieron una buena preparación y nos van a costar. Pero vamos a ir paso a paso y pensando en cada partido, sin ir  más allá.
–¿Qué objetivo se pusieron y con qué sueñan?
FH: –Como equipo nos planteamos llegar a la final y conseguir la medalla de oro. Obvio que  si es contra Holanda mejor, porque es lo que todas queremos, es el rival de siempre y el local, sería especial. Y en lo personal, un título mundial a mi edad sería lo máximo.
AA: –Yo sueño con salir campeona por primera vez y las chicas quieren defender el título que lograron en Rosario 2012. Además sabemos que no hay nada más lindo que ir a defenderlo a Holanda y más si llegamos a ganarles en su casa. Con esa meta vamos a salir a jugar.