En los dos años que Evelina Cabrera pasó viviendo en la calle, tuvo a la vista partidos de fútbol de todos los colores en los modernos potreros que cambiaron el barro por el asfalto, y algún que otro pastito perdido en una plaza. Cerca del Puerto de Frutos de Tigre, mientras cuidaba coches y pensaba qué comer esa noche o dónde bañarse después de otro día más, su escenario cotidiano le ofrecía picaditos masculinos, femeninos, mixtos, con o sin arquero, con o sin arco, con más o menos fútbol. Así y todo, ella, que tenía 15 años, nunca se interesó por la pelota a gajos. Justamente quien hoy, a sus 27 años, es la orgullosa presidenta de la Asociación Femenina de Futbol Argentino (AFFAR), debió dormir con un ojo abierto varias noches y se decepcionó más de una tarde con la vida en el banco de una plaza antes de enamorarse del fútbol y, sobre todo, de aquellas que, contra viento y marea, apuestan a jugarlo en Argentina.

“En esa época –explica Evelina–, tenía que vivir y subsistir como podía. Cuando estás en la calle, tenés que pararte de manos con quien sea, ver donde podés ir a comer, dormir debajo de un toldo, o esperar que tus amigas te inviten a su casa para poder bañarte… Creo que la base de muchas cosas es resistir y seguir, porque la vida es esto: no sabemos qué hay después. Uno es su propia herramienta para salir”. Ese es uno de sus lemas, junto al “The world is yours” (“El mundo es tuyo”) que habita en su antebrazo derecho como un tatuaje. Pero antes de inmiscuirse en las  complejidades que escapan a las reglas del fútbol para involucrarse con las personas que lo juegan, a Evelina le tiraron una pelota y se calzó los botines. Como zaguera izquierda, superó la prueba para ingresar a Platense y jugó dos años en el club, hasta que le detectaron un tumor, que, aunque no era maligno, le cortó los sueños de verde césped. Entonces surgió la posibilidad de colaborar con Mariela Viola en la dirección técnica del equipo femenino del club de Vicente López y el viaje al Mundial de México 2012 como entrenadora de la Selección femenina de Homeless (personas en situación de calle), un lindo reconocimiento del destino a sus ganas de seguir adelante. Hoy, además, es la coordinadora del área de fútbol femenino en el municipio de Tigre y estudia para dar la última materia para recibirse de DT.

Una vez adentro del mundo futbolístico, apareció AFFAR: “La idea de la Asociación surgió porque muchas de las que la pensamos, y ahora integramos, somos ex jugadoras, algunas técnicas y otras dirigentes, y estábamos cansadas de ver las problemáticas que habían en relación al fútbol femenino y a las chicas que lo practican”. Desde la lógica de esta asociación civil sin fines de lucro, esas complicaciones tienen que ver con la inclusión, en un fútbol que, aunque se vanaglorie de su ultraprofesionalismo y mediatización en el rubro hombre, padece las limitaciones de la óptica machista y de una organización más incipiente y amateur en su par femenino. Y si a esa situación se le agregan las carencias de muchas de las chicas que lo practican, la propuesta de AFFAR cobra más sentido. A eso apunta Evelina, quien cree importante “cubrir las áreas que tienen que ver con la parte social del deporte. Dar más contención… Por ser amateur, la mayoría de las chicas que lo practican, por más que representen a la Selección o jueguen en clubes importantes, se levantan, trabajan, cuidan a sus hijos o hacen las cosas de la casa… Y aparte entrenan. Tienen que elegir entre entrenar o trabajar y, a veces, por meterse a full con fútbol, no estudian ni trabajan”.

La Asociación surgió a mediados de este 2013 y hace poco finalizó los trámites que le otorgaron su personería jurídica, ésa con la que sueñan recibir el apoyo y la confianza de los sponsors que hoy no tienen. Mientras que desde el sector privado aún no han recibido propuestas, desde el Ministerio de Desarrollo Social sí se contactaron con AFFAR. Otro sostén que sí tienen, además del de muchas jugadoras del torneo de AFA y de distintas ligas del país y del exterior, es el de los equipos que se inscribieron en “Amigas del futsal”, el primer torneo que organizaron y que ofrece una propuesta novedosa y accesible: cada fin de semana, un equipo distinto recibe los demás y se ven las caras entre todas. Mientras que, por ahora, participan del certamen –que lleva jugadas cuatro fechas y cuenta con dos divisiones– Racing (el único que también disputa el torneo de AFA), Deportivo Morón, Platense, Fénix, San Telmo, Nueva Chicago, La Legión, Mutual de Suboficiales y 25 de mayo, en su página de Facebook son muchos más y diversos los equipos atraídos por el abrazo de AFFAR, que invita a formar parte más allá de las carencias de infraestructura o de dinero que existan. Otro evento organizado por la Asociación será la “Copa Ciudad de Azul 2013”, que se celebrará el próximo sábado 21, cuando la Selección de la localidad bonaerense enfrente a su par de AFFAR, integrada por las mejores jugadoras de Buenos Aires que no integran equipos participantes del certamen de la AFA.

Pero la contención social que propone, la Asociación también va más allá del fútbol. “Queremos darles becas o talleres con salida laboral –cuenta Evelina–, en distintos oficios y  áreas y algunos también ligados al fútbol, como becas para la formación de árbitros o entrenadoras, para que el día de mañana hasta puedan trabajar con nosotras. Nos interesa también ayudar a las chicas que no terminaron el secundario, para que puedan retomarlo y recibirse. La idea es que las jugadoras, con este apoyo, puedan ser sus propias herramientas para la vida.” Estas actividades, a diferencia de los torneos, todavía no comenzaron, porque la Asociación, por ahora, sólo se vale con el aporte de sus siete fundadoras: “Hoy tenemos nuestra sede legal en Beiró, pero ahí no tenemos espacio suficiente. Todo lo que organizamos lo solventamos con nuestros bolsillos y con el aporte de las jugadoras: el alquiler de la cancha, el árbitro, las Copas… Pero la idea es que esto pueda cambiar. Cuando los sponsors se den cuenta de que en Argentina hay un montón de jugadoras, que cada vez son más y empiezan desde más chiquitas, van a aparecer”.

También se trata de hacerse valer en un espacio hegemonizado por los hombres. Algo que pasó el domingo pasado en la villa La Cava, donde realizaron un evento –junto a la fundación “Crear vale la pena”– para celebrar la recuperación de una cancha de fútbol en un terreno baldío. “Lo festejamos jugando partidos de futbol femenino –sonríe Evelina– y lo interesante fue que nos enteramos de que, sin lugar para jugar o con la necesidad de hacerlo afuera, en la villa había cuatro equipos de 11… Y es increíble, porque si uno se pone a pensar, las chicas lo consiguieron sin recursos. Eso invita a abrir los ojos”.

Y mirar, para ver las complejidades que van más allá de la pelota pero hacen posible patearla, más aún en un deporte que está creciendo a grandes pasos pero al que aún cubre la sombra del fútbol masculino. Ésa es la meta de AFFAR y la fuerza abrasadora de Evelina Cabrera, que se apoya en su historia para ver sonrisas y gambetas cada vez que un grupo de mujeres se calza los botines y se pone a jugar. 

La ilusión de poder organizar un torneo federal

Si bien la propuesta fuerte de AFFAR tiene que ver con lo social, sus integrantes también sueñan con un fútbol femenino bien federal y entre todas. Pero la realidad a nivel nacional indica que todavía se trata de un deporte incipiente: el torneo principal (organizado por la AFA y que clasifica al Supercampeón a la Copa Libertadores del año siguiente) sólo está integrado por clubes de Buenos Aires, ya que –probablemente por cuestiones económicas vinculadas a las distancias– ningún club del Interior pidió su afiliación. Del certamen, cuyo campeón actual es Boca, participan 15 equipos, mientras que en la versión futsal juegan 11. En el Interior, por su parte, la actividad se dispersa en ligas de distintos tamaños y consolidación

Así y todo, un signo de crecimiento del fútbol entre chicas y también de su federalización tuvo lugar en abril de este año, en Santa Fe, cuando se llevó a cabo el primer Campeonato Nacional de Clubes y Selecciones de Fútbol Femenino, organizado por el Consejo Federal de la AFA. El certamen se desarrolló en cinco días y consagró campeón a San Martín de Tucumán, aunque también participaron los Seleccionados de Pehuajó y Posadas y los siguientes equipos, de distintas partes del país: Deportivo Popular Lavalle (Partido de la costa), Ave Fénix (San Luis), Atlético Sportivo de Roque Sáenz Peña (Chaco) y los representantes de la Liga Santafesina UNL (Campeón Apertura) y Newell’s Old Boys (Campeón Clausura). El año que viene, en Santiago del Estero, se realizará la segunda edición.

Las chicas saben que fue un gran paso para el fútbol femenino y eso, como explica Evelina, hay que celebrarlo: “Me puso muy contenta. Quizás nunca se pensó que el fútbol femenino iba a tener esta magnitud, pero hoy ya es una realidad y todo lo que sume para las chicas está buenísimo. Nosotras no estamos para competir contra AFA ni contra nadie; queremos seguir con lo que estamos haciendo hoy: trabajar enteramente en la parte social y ayudar a los equipos y a las jugadoras que, quizás, tienen más dificultades para practicar el deporte”.